martes, 17 de abril de 2018

Hermosas imágenes de China desde el aire



 




WTF!







Evolución...








El médico que se bajó los pantalones en una conferencia para demostrar que su tratamiento contra la impotencia funcionaba.

La comercialización del sildenafilo (Viagra) en 1998 supuso toda una revolución en el tratamiento de la disfunción eréctil y en las sábanas de muchos hogares. Antes de ello, las únicas y aparatosas opciones eran la bomba de vacío, las prótesis e implantes y la inyección de fármacos vasoactivos en el pene. Sobre este último método, llama la atención que no fuera hasta los años 80 cuando el Dr. Giles Brindley consiguió desarrollar con éxito los primeros tratamientos farmacológicos para estimular la erección. Sin embargo, lo más sorprendente de su historia no fueron sus descubrimientos y avances en la medicina (que fueron muchos y variados) sino la forma en la que este excéntrico doctor presentó al mundo sus hallazgos, en la que sería la conferencia médica más apoteósica de todos los tiempos. Uno de los asistentes, que jamás olvidaría dicha charla, narró los detalles en extensión en: Cómo (no) comunicar la información científica novedosa: memorias de la famosa conferencia de Brindley. Esta es una breve descripción de lo que pasó, basada en su narración:

Como tantas otras asociaciones médicas, la Sociedad Urodinámica de Estados Unidos se reunió en Las Vegas en el año 1983 para compartir entre los colegas de profesión los más recientes avances en su campo de especialidad. Uno de los invitados para dar una conferencia era el citado Dr. Brindley con el anodino título de “Terapia vasoactiva para la disfunción eréctil”. Los asistentes a esta conferencia que tuvo lugar durante la tarde (alrededor de ochenta personas, entre médicos y sus parejas) acudieron a ésta como a cualquier otra, completamente ajenos a lo que estaba por suceder.

El primer detalle anómalo que notaron los asistentes fue la extraña vestimenta de Brindley. En lugar de llevar el característico traje de corbata, llevaba un holgado chándal azul. Además, aparecía notablemente nervioso y andaba de forma rara. Cuando Brindley subió al estrado para comenzar su presentación el espectáculo comenzó.

El galeno comenzó explicando su hipótesis de que se podía inducir una erección inyectando fármacos vasoactivos en los cuerpos cavernosos del pene (hoy suena a perogrullada, pero en aquel entonces era toda una novedad). Como no disponía de ningún modelo animal adecuado para probar esta pintoresca hipótesis, comentó que decidió recurrir a una de las tradiciones médicas más antiguas: experimentar con su propio cuerpo. Así que, ni corto ni perezoso, él mismo se inyectaba en sus experimentos diferentes sustancias vasoactivas (papaverina, fentolamina…) para comprobar el grado de erección y tumefacción que conseguía con ellas. Lo siguiente que tuvieron que contemplar los asistentes a la conferencia fue una sucesión de 30 diapositivas con fotografías de su propio pene con diferentes grados de tumescencia tras la inyección de dichos fármacos. Los resultados de sus experimentos quedaron cristalinos para el público.

Pero eso no era suficiente para Brindley. Metódico, él mismo reconoció que no podía descartar en la presentación de sus experimentos que la estimulación erótica no hubiera desempeñado ningún papel en estas erecciones. Así que planteó la siguiente situación (que ya dejaba entrever lo que estaba por suceder): ninguna persona normal consideraba estimulante dar una conferencia ante un gran público como para provocarle una erección. Por esa razón, explicaba, se había inyectado papaverina en su habitación del hotel antes de acudir a su conferencia y, por eso, llevaba ropa suelta (el famoso chándal azul). Así que, en pos de la credibilidad y convicción de sus hallazgos, decidió hacer una demostración en vivo y en directo de su hipótesis: se apartó del estrado para ser visible ante el público y entonces se apretó los pantalones de su chándal en torno a los genitales para demostrar su erección. El público quedó estupefacto. Laurence Klotz, uno de los asistentes, detalla lo que sucedió a continuación:

El profesor Brindley no estaba satisfecho. Miró escéptico hacia sus pantalones y agitó la cabeza con consternación. “Desafortunadamente, esto no muestra los resultados claramente”. Fue entonces cuando se bajó los pantalones y los calzoncillos, dejando al descubierto un largo, delgado y claramente erecto pene. La sala se quedó en silencio. Todo el mundo había dejado de respirar.

Pero el mero hecho de exhibir públicamente su erección desde el estrado no era suficiente. Hizo una pausa y se planteó su siguiente movimiento. El drama se palpaba en el ambiente. Entonces él dijo con gravedad: “Me gustaría darle la oportunidad a alguien de la audiencia de confirmar el grado de tumescencia”. Con sus pantalones por las rodillas, y andando como un pingüino por las escaleras, se acercó a los urólogos y sus compañeras de la primera fila (para su horror). Conforme él se acercaba, con la erección al frente, cuatro de las cinco mujeres de las primeras filas levantaron los brazos, casi al unísono, y gritaron a viva voz. Los méritos científicos de la presentación habían sido abrumadores (para ellas) por el novedoso e inusual modo de presentarlos.

Parece que los gritos conmocionaron al profesor Brindley, que rápidamente se volvió a poner los pantalones y volvió al estrado, terminando la conferencia. La multitud se dispersó en un estado de atónito desorden. Imagino que los urólogos que acudieron con sus compañeras tuvieron mucho que explicar. El resto es historia. 6 meses más tarde, el profesor Brindley publicó sus resultados.

Y así quedó para el recuerdo y la posteridad una de las charlas médicas más memorables de la historia.




Humor obeso







Mi versión gratuita de Winrar tiene 20 años...y aun funciona...

¿40 días? Llevo usando WinRAR en su versión gratuita desde que llevo usando ordenadores (unas dos décadas). Esos 40 días son los que WinRAR afirma que podemos usar el programa durante el periodo de prueba, y a partir de los cuales tendremos que comprar la licencia o eliminar el programa. Sin embargo, el programa sigue funcionando pasado ese tiempo. ¿Por qué?

40^WinRAR = infinito
WinRAR es uno de los pocos programas vitales que instalamos siempre en nuestro ordenador. Sin embargo, aunque nos avise que tenemos que pagar a los 40 días, en realidad no ocurre nada si no lo haces. Y es que esa es precisamente la vía de negocio de la compañía: obligarte a pagar si quieres quitar el aviso.

Por ello, en realidad WinRAR es una especie de shareware, nagware o begware. La táctica de negocio es hacer creer a la gente que están usando un programa gratuito, lo cual hace que la base de usuarios aumente. El pago por WinRAR también puede ser considerado como una especie de donación a cambio de quitar la “publicidad”, como ocurre con algunas aplicaciones de Android.

Con esta técnica, la compañía también reduce significativamente la piratería del programa. Ellos ofrecen el software original y gratuito con el anuncio, y mucha gente no se va a molestar en descargar una versión pirata que pueda contener virus teniendo la original tan a mano aun con el popup.

Además, ofreciendo el programa gratuito se hace que el número de descargas aumente, haciendo común y casi vital el uso del programa; y los usuarios van dejando opiniones positivas por la red dándole autoridad a la compañía, y no optan por otras alternativas como 7Zip. Este programa es una alternativa totalmente gratuita a la que todo el mundo se iría si hubiera que pagar. WinRAR tiene versiones totalmente gratuitas, como una que lanzaron en China en 2015, o la que hay disponible en Android, que no tiene ni anuncios. El objetivo es el mismo que la versión actual: hacer que su uso se extienda y que la gente no use otras alternativas.

Pero entonces, ¿de dónde saca WinRAR el dinero?
De las empresas. Al igual que ocurre con Microsoft o Adobe con Windows y Photoshop, a esas compañías no les importa —demasiado— que los particulares pirateen su software en un único ordenador; sobre todo porque saben que es muy difícil perseguirlos a todos. Sin embargo, con las empresas es más fácil centrar el tiro, además de que las grandes empresas pueden llegar a necesitar cientos de licencias, por lo que es un segmento más lucrativo. Y si en una inspección descubren que las empresas están usando software pirateado, se pueden enfrentar a una grave multa, y saben que la empresa puede tener liquidez para pagarla.

Además, si montas una empresa y estás familiarizado con el programa, es probable que decidas utilizarlo en tu empresa a pesar de que haya alternativas como 7Zip que tienen sus propios formatos con buena eficiencia de compresión, y que pueden descomprimir RAR (aunque no comprimirlo).

La última versión del programa es WinRAR 5.50, que añadía soporte para una contraseña maestra, el formato por defecto pasaba a ser RAR5, y permitía nombres más largos. Mientras siga habiendo empresas que paguen por él, y alternativas perfectamente sustitutivas, WinRAR va a seguir siendo gratis; con aviso o sin él.




El orgasmo como forma de curar enfermedades

Mujeres experimentan el clímax sexual monitorizadas para estudiar sus reacciones cerebrales. El objetivo: descubrir si el placer puede curar enfermedades. 

Un collarín inmoviliza el cuello, una máscara cubre la cara, una ‘diadema’ especial remata el casco que impide mover la cabeza. Un albornoz ligero cubre el cuerpo, unos calcetines de lana abrigan los pies, lo único que quedará fuera del escáner en el que las voluntarias se introducen con un vibrador para estimularse a sí mismas mientras el doctor Barry Komisaruk y su equipo de la Universidad de Rutgers, en Nueva Jersey (Estados Unidos), analizan cómo responde el cerebro femenino ante el orgasmo, observando los monitores desde una habitación contigua.

“Durante el clímax aumenta el umbral del dolor: podría ser útil para combatir la depresión y las adicciones”, dice Barry Komisaruk

Muchas voluntarias se han prestado a vivir un orgasmo dentro del tubo de resonancia magnética; entre ellas, la periodista británica especializada en sexo Rowan Pelling. «Me puse nerviosa: el ambiente era más propio de El silencio de los corderos que de Cincuenta sombras de Grey», ha contado la periodista.

A pesar de eso, su experiencia fue positiva y alcanzó el orgasmo. Cuando le mostraron las imágenes, le pareció que su cerebro se había iluminado «como un árbol de Navidad». El experimento demostró la tesis del neurocientífico Barry Komisaruk, quien sostiene que el clímax sexual tiene un poderoso efecto como bloqueador del dolor.

La periodista especializada en sexo Rowan Pelling es una de las voluntarias que ha experimentado un orgasmo dentro de un tubo de resonancia magnética mientras un equipo estudiaba sus reacciones cerebrales

«El orgasmo es un gran acontecimiento neuronal. Una de las cosas que suceden cuando se alcanza es que aumenta el umbral del dolor. Si entendemos cómo se produce el placer en el cerebro y somos capaces de aumentar voluntariamente la actividad de los sistemas del placer, podría ser muy útil para combatir la depresión, la ansiedad, las adicciones e incluso la obesidad», explica.

Komisaruk comenzó sus investigaciones hace treinta años con el objetivo de mitigar el dolor a su mujer, que padecía cáncer. Sus estudios han sacado a la luz algunos secretos del cerebro, como la activación durante el clímax sexual de las zonas implicadas en las sensaciones extracorpóreas. ¿Será por eso que también se lo llama ‘éxtasis’?

Así reacciona el cerebro
El clímax sexual activa el núcleo accumbens, el área del placer del cerebro, que también es activado por la nicotina, el chocolate y la cocaína.

Durante el orgasmo se produce un impresionante incremento del flujo de sangre y de oxígeno en la cabeza; ambos son nutrientes muy beneficiosos para el cerebro», dice el profesor Komisaruk.

Varios nervios como el hipogástrico, pudendo y pélvico llevan información desde los genitales al cerebro a través de la espina dorsal.

También se acelerael corazón, sube la tensión arterial, se dilatan las pupilas y aumenta la sudoración. «Trabaja todo el cuerpo», dice el profesor Komisaruk.




5 impresionantes ilusiones ópticas (y su explicación científica)

Un gato que se desvanece ante tus propios ojos como si fuera magia, un color o un ruido que no existen, una joven que a la vez es una anciana... Las ilusiones ópticas son más que un pasatiempo. La Universidad de Glasgow ha recopilado algunas de las más interesantes en una web para intentar comprender cómo a veces nos engaña nuestro cerebro. Aquí reseñamos algunas de las más curiosas:

El gato se desvanece como en el cuento de Alicia - Ignaz Paul Vital Troxler
Instrucciones: Mantente muy quieto y centra tu mirada en la cruz negra. No fuerces la vista, pero trata de no dejar que tu mirada se desvíe.


Efecto: Las áreas periféricas de la figura comienzan a desvanecerse. La sonrisa del gato desaparecerá al final, dejando solo la cruz negra central.
Explicación: ¿Espectacular, verdad? Parece magia pero no lo es. El fenómeno se debe al efecto Troxler, que lleva el nombre del médico y filósofo suizo Ignaz Paul Vital Troxler (1780-1866). Descubrió que la fijación rígida de la mirada en algún elemento del campo visual puede hacer que las imágenes circundantes desaparezcan ante nuestros ojos, especialmente si hay un bajo contraste. Esto se debe a que nuestras neuronas necesitan un estímulo constante para no ignorar lo que hay alrededor y, al fijar la vista, se produce la difuminación.

La ilusión de las fresas ¿rojas? - Akiyoshi Kitaoka
Instrucciones: Mira las fresas en la imagen y di de qué color son.

Efecto: Probablemente veas unas fresas rojas, pero la imagen no contiene ningún color rojo.
Explicación: Esta imagen fue creada por Akiyoshi Kitaoka, profesor de psicología en la Universidad Ritsumeikan, quien la hizo tremendamente popular cuando la compartió en Twitter. La foto no contiene píxeles rojos, pero vemos las fresas de ese color. En realidad, son grises, lo que puedes comprobar si miras solo una parte aparentemente roja de una fresa y la comparas con una imagen gris. También puedes echar un vistazo a la foto junto a estas líneas. Fue creada por Tim Hutton en 2017 y tiene una franja gris en la parte inferior y otra vertical. Sin embargo, algunas personas experimentan las fresas tan rojas que también ven de color rojo la franja gris, según explican desde la Universidad de Glasgow. (¡Esa es también nuestra experiencia!).

El mecanismo detrás de esta ilusión es la constancia del color, un proceso que permite a las personas percibir el color de algo bajo condiciones de iluminación muy diferentes, ya sea a la luz del mediodía, bajo un alumbrado fluorescente o al atardecer.

La torre saltarina - IamHappyToast
Instrucciones: Mira el gif en movimiento de la torre de electricidad saltarina. ¿Oyes algo?

Efecto: Algunas personas aseguran que escuchan el sonido de la torre golpeando el suelo, un ruido sordo o un boing. Puede que no hayas oído nada, pero no a todo el mundo le ocurre.
Explicación: La imagen en movimiento tiene un efecto de sacudida cuando la torre toca el suelo. Algunas personas oyen un golpe en ese momento. El sonido no está realmente, por lo que se trata de una especie de alucinación auditiva.
Lisa DeBruine, psicóloga de la Universidad de Glasgow, publicó la animación y preguntó a la gente qué experimentaba al mirar el gif. El 75%, unas 15.000 personas, dijeron haber escuchado «un ruido sordo». El 14% de los encuestados, cerca de 3.000, no notaron ningún sonido, mientras que menos de un millar de los 20.000 encuestados dijeron haber escuchado «algo más». El resto, alrededor de 1.400, optó por no revelar si habían oído algo.

Lo que causa que algunas personas escuchen un ruido es la expectativa de que algo así ocurra. Las expectativas pueden afectar a lo que experimentamos. Una de las jugarretas que nos hace el cerebro.

Mi esposa y mi suegra
La imagen fue realizada por un ilustrador anónimo a finales del siglo XIX en Alemania.
Instrucciones: Mira bien la imagen. Posiblemente ya la conozcas, porque es muy popular. ¿Qué ves? Si ves a una joven, mira su barbilla e imagínala como una nariz grande. Mira al oído y piensa que es un ojo. En cambio, si ves a una anciana, mira su nariz y piensa en ella como la mejilla izquierda de una cara que mira hacia otro lado. Mira el ojo de la anciana y piensa que es una oreja.

Efecto: Deberías experimentar un «cambio Gestalt» entre ver la imagen como una anciana o una joven.
Explicación: Esta figura ambigua, también conocida como «Mi esposa y mi suegra», fue creada por un ilustrador anónimo en la Alemania de fines del siglo XIX y reproducida en una postal. El dibujante británico William Ely Hill (1887 - 1962) ideó una versión más reciente y conocida.

La figura pertenece a una gran clase de ilusiones en las que se puede ver una figura bidimensional o tridimensional de dos o más maneras marcadamente distintas. Hay muchos ejemplos similares.

La rejilla chispeante
¿Cambian los puntos de color?
Instrucciones: Permite que tu mirada vague alrededor de la figura. Concéntrese en uno de los puntos de intersección de vez en cuando.

Efecto: Los puntos que no están centrados en su campo visual deberían aparecer parpadeando de negro a blanco, con un efecto de «centelleo». Si te fijas en uno de los puntos, aparecerá constantemente blanco.
Explicación: La rejilla centelleante es una ilusión de contraste de luminosidad simultánea. Los puntos a veces se experimentan como negros cuando en realidad son blancos. Baumgartner (1960) cree que el efecto se debe a procesos inhibitorios en las células ganglionares de la retina, las neuronas que transmiten señales del ojo al cerebro.





¿Por qué hay cabellos de tantos colores?

Nos guste o no, el color del cabello es una de esas herencias inevitables con las que venimos al mundo. Cierto que podemos cambiarlo a capricho a base de tintes, pero nuestras raíces no engañan. Que seamos rubios, morenos o pelirrojos está en nuestros genes. En concreto, en 124 que han podido ser identificados por un equipo de investigadores holandeses y británicos. Son tan importantes en la determinación de la pigmentación capilar que los científicos podrían predecir con precisión el color del pelo de un individuo solo con una muestra de su ADN. Para los autores del estudio, que publica «Nature Genetics», esto podría ser muy útil a la hora de estudiar los rasgos físicos de poblaciones antiguas o para ayudar a colorear el retrato robot de un criminal.

El color del cabello es provocado por un tipo de melanina. Los trabajos con gemelos muestran que la produccion y distribución de este pigmento tiene una naturaleza abrumadoramente herediaria, de forma que determina el 97% de la variación de color. Pero hasta ahora solo una docena de genes involucrados había sido descubierta.

Los investigadores analizaron los datos de ADN de casi 300.000 personas de ascendencia europea, suministrados por distintos biobancos. Además, esos individuos proporcionaron información sobre su color natural de pelo: negro, rubio, castaño oscuro, castaño claro o rojo.

Al comparar el color del pelo del grupo con su información genética, almacenada en varios millones de lugares en el genoma humano, el equipo identificó 124 genes implicados en el desarrollo del color del cabello, la gran mayoría desconocidos. Según los científicos, esta nueva información genética les permite predecir el color del cabello negro y rojo con gran precisión, mientras que predecir el rubio o castaño resulta algo más difícil. Esto podría tener aplicaciones forenses, como ayudar a encontrar al culpable de un crimen.

Más mujeres rubias
Curiosamente, los investigadores se han percatado de que hay más mujeres rubias que hombres rubios, lo que explican como una preferencia sexual y cultural. El dicho de que «ellos las prefieren rubias» puede ser verdad. «Nuestro trabajo nos ayuda a comprender qué causa la diversidad en la apariencia humana al mostrar cómo los genes implicados en la pigmentación se adaptan sutilmente a ambientes externos e incluso a interacciones sociales durante nuestra evolución», dice Tim Spector, del King's College de Londres y autor principal del trabajo.

Además, los investigadores creen que estos avances mejorarán la comprensión de enfermedades como el vitiligo o el melanoma, una forma agresiva de cáncer de piel. Los genes que afectan el color del cabello también influyen en otros tipos de cáncer, mientras que otros genes de pigmentos afectan a las posibilidades de tener enfermedad de Crohn y otras formas de enfermedad intestinal.



Descubren un texto de hace 1400 años donde Jesús habla de su hermano Jaime

En 1945 se descubrieron en un lugar de la ribera del Nilo los llamados Manuscritos de Nag Hammadi. Se trata de trece códices de piel que incluyen más de 50 textos, cuya antigüedad aproximada es de unos 1.400 años. Dichos textos fueron escritos por los coptos, la primera comunidad cristiana de Etiopía y Egipto, y pertenecer al gnosticismo, una corriente herética del pensamiento cristiano.


Y, ahora, investigando dichos documentos, un equipo de la Universidad de Texas ha descubierto algo que había pasado desapercibido. Uno de dichos textos es una copia de otra. Está escrita en griego y de una forma más sencilla que el original. Los investigadores creen que se hizo con una finalidad didáctica, para hacer su contenido más accesible a los profanos.

Y se da el caso de que en dicho texto se dice que Jesús conversa con Jaime, al que se refiere como su hermano. La posible existencia de Cristo como personaje histórico no está corroborada por suficientes evidencias. Pero, entre quienes si la dan por hecho, hay una corriente que asegura que Jesús tuvo otros hermanos, algo que es considerado herejía por el catolicismo, ya que contradice el dogma de la virginidad de la madre de Jesús.

De cualquier forma, y sin entrar en esa polémica que solo incumbe a las corrientes de pensamiento religioso, los investigadores de Texas, dicen que en este caso dudan mucho de que el texto se refiera a un hermano carnal. Explican que en la tradición gnóstica era frecuente referirse a los compañeros con la expresión hermano.





Vacuna contra la alergia al maní

​Es reconocida "como una de las más severas reacciones alérgicas alimenticias debido a su prevalencia, persistencia y reacción alérgica severa."​ Los síntomas físicos de la reacción alérgica al msní pueden incluir leve picor, urticaria, angiodema, sarpullido, hinchazón facial, estornudos, rinitis, asma, dolor abdominal, bajada de la presión arterial, paro cardiaco y asfixia.​ La alergia al cacahuete es una de las causas más comunes de muertes por anafilaxia relacionada con alimentos.

Se estima que afecta entre el 0.4 y el 0.6% de la población.​ En Inglaterra, se estima que 4000 personas se diagnostican con alergia al cacahuete cada año (11 por día); 25,700 han sido diagnosticados con alergia al cacahuete por un médico en algún momento en su vida.​

Las alergias al cacahuete más graves pueden provocar anafilaxis,​ una situación de emergencia que requiere de atención inmediato y tratamiento con epinefrina.

Por lo general se trata con una dieta de exclusión y rechazo de alimentos que puedan contener cacahuete entero o partículas de cacahuete y/o aceites.
Un equipo de expertos de la Universidad de Michigan, liderados por Jessica O'Konek, han pasado casi dos décadas desarrollando una vacuna contra las alergias alimenticias. En un reciente estudio, publicado en Journal of Allergy and Clinical Immunology, señalan un primer paso hacia el éxito.

El equipo de O’Konek ha demostrado que inmunizar ratones alérgicos al cacahuete puede redirigir su respuesta celular a este tipo de alergias. Los modelos de ratones estudiados respondieron a las alergias a los cacauetes de manera similar a los humanos, con síntomas que incluyen picazón en la piel y dificultad para respirar.

Solo tres dosis mensuales de una vacuna nasal protegieron a los ratones de las reacciones alérgicas. “Estamos cambiando la forma en que las células inmunes responden después de la exposición a los alérgenos – señala O'Konek en un comunicado –. Es importante que podamos hacer esto una vez que se establezca el diagnóstico para proporcionar una posible terapia de alergias en humanos. Al redirigir las respuestas inmunes, nuestra vacuna no solo suprime la respuesta sino que previene la activación de células que iniciarían reacciones alérgicas”.



Aumentar el precio del tabaco sacaría a miles de personas de la pobreza

De acuerdo con un reciente estudio publicado en The British Medical Journal, aumentar el precio de los cigarrillos ahorrarían a millones de personas la pobreza extrema y la mala salud en todo el mundo, al tiempo que reducirían los costes de tratamiento sanitario.


El análisis, liderado por Prabhat Jha, concluye que aquellos con menores ingresos se beneficiarían de los precios más altos de los cigarrillos. Al examinar a 500 millones de fumadores en 13 países, los expertos descubrieron que un aumento del 50% en el precio de los cigarrillos daría lugar a que 67 millones de hombres dejaran de fumar, con el mayor beneficio en aquellos con bajos ingresos.

Este incremento también llevaría a 15,5 millones de hombres a evitar gastos de salud catastróficos en los siete países estudiados que no tienen cobertura universal de salud. Esto provocaría que 8,8 millones de hombres que evitaran la pobreza extrema, la mitad de los cuales están en el grupo de ingresos más bajos.

"Nuestro estudio – explica Jha en un comunicado – desacredita la narrativa actual de que los precios más altos de los cigarrillos impactarían negativamente a los más pobres entre nosotros. Este análisis muestra lo contrario: un precio más alto alentaría al abandono del tabaco, conduciría a una mejor salud y ahorraría dinero principalmente a los sectores más desfavorecidos”.

Los mayores costes de tabaco también beneficiarían a los hogares en todo el mundo, con alrededor de €140 mil millones de ahorro para tratar las cuatro principales enfermedades atribuibles al tabaco: enfermedad pulmonar obstructiva crónica, los accidentes cerebrovasculares, dolencias cardíacas y cáncer.

“A pesar de una mayor conciencia de los riesgos – concluye Jha –, si no desviamos las tendencias actuales, fumar será responsable de mil millones de muertes en el siglo XXI. La mayoría de estas serán en países de bajos y medianos ingresos”.




Los mas sexys se extinguen antes

Prácticamente cualquier elemento único y dotado de cierta belleza de la fisiología de un animal, ha evolucionado para ayudar a que ese animal aumente sus probabilidades de reproducción. Los pavos reales y las aves del paraíso lucen sus plumas brillantes, los elefantes marinos desarrollan protuberancias específicas para rugir más fuerte durante la temporada de apareamiento y así con muchas otras especies, incluso los humanos.


A menudo la evolución se resume como la “supervivencia del más apto”, pero eso es un poco simplista. En realidad, los organismos capaces de reproducirse, no necesariamente son los depredadores más fuertes o los más exitosos, que transmiten su código genético a la próxima generación. Durante años, los conservacionistas han debatido si los animales con mayor dimorfismo sexual (las diferencias físicas entre machos y hembras) estaban mejor equipados para adaptarse y sobrevivir en la naturaleza.

Pero, de acuerdo con un reciente estudio publicado en Nature, esos desarrollos únicos podrían no ser tan buenos para la especie en su conjunto. Los autores de la investigación descubrieron que algunas especies de crustáceos que habían desarrollado rasgos para atraer mejor a sus parejas se extinguieron diez veces más rápido que las especies con menos diferencias físicas entre machos y hembras.

Hasta ahora, ese debate se ha restringido a estudios de organismos vivos, porque puede ser difícil distinguir el sexo de un animal a partir los registros fósiles. Pero los responsables del estudio hallaron tales diferencia: los machos tenían conchas más largas y más grandes.

Los resultados mostrarían que más grande no siempre es mejor. Según explican en un comunicado, los investigadores descubrieron que la especie en la que los machos parecían más diferentes, tendía a extinguirse después de unos pocos miles de años, un abrir y cerrar de ojos en términos evolutivos, mientras que las otras especies persistían millones de años. Este nuevo conocimiento permitirá crear mejores estrategias de conservación.



Cuanto más rápido corres mejor aprendes

¿Hay algún vinculo entre correr más rápido y aprender mejor? De acuerdo con un reciente estudio, publicado en Nature Neuroscience y liderado por Catarina Albergaria, la respuesta es afirmativa. Al menos en lo que respecta a los ratones.

"Nuestro principal descubrimiento – señala Albergaria en un comunicado – fue que podíamos hacer que los ratones aprendan mejor haciéndolos correr más rápido”. Pero admite que esta conclusión fue fortuita: “Nuestro objetivo inicial era relacionar la plasticidad celular en el cerebro con el aprendizaje", es decir, comprender cómo los circuitos neuronales en el cerebelo, se modifican mediante el aprendizaje de una tarea motora.

Para comprender los cambios en esta región, el equipo de Albergaria estaba centrado en tareas de aprendizaje vinculadas al de condicionamiento clásico (semejantes al comportamiento del reflejo condicionado de Pavlov de salivar cuando escucha una campana solo porque había aprendido a asociar ese sonido con ser alimentado).

En los experimentos, los científicos sometieron a los ratones a diferentes pruebas mientras corrían en una cinta sin fin, como por ejemplo aprender a cerrar los párpados en respuesta a una luz que brillaba justo antes de que recibieran una corriente de aire en los ojos (lo que normalmente provoca un parpadeo). Esta es una forma de aprendizaje que tiene lugar en el cerebelo.

Sin embargo, los no veían ningún efecto relacionado a la tarea de aprendizaje. El problema era que los ratones, con mutaciones genéticas, que usaban en el experimento no podían correr muy bien. Al resolver esto, descubrieron que todos los animales que corrían a la misma velocidad, tenían curvas de aprendizaje similares. De acuerdo con los autores el resultado fue sorprendente.

“El hallazgo de que los cambios impuestos externamente en la velocidad de carrera son suficientes para modular el aprendizaje – señalan los autores en el estudio –, proporcionan evidencia causal de que el aumento de la actividad locomotora mejora el aprendizaje”", escriben los autores en su artículo.

El equipo de Albergaria también descubrió que el aprendizaje dependía en cierta medida de la velocidad de carrera. "Los ratones redujeron su rendimiento cuando ralentizamos la cinta y esto sucedió a escalas de tiempo de algunos segundos – añade la autora principal del estudio –. El siguiente paso fue descubrir era el mecanismo cerebral detrás de este vínculo entre correr y aprender”.

Para responder a esa pregunta, los científicos entrenaron a los ratones para cerrar sus párpados cuando experimentaban otros tipos de estímulos sensoriales (como escuchar un sonido o sentir una vibración en los bigotes) antes del soplo de aire. El resultado fue similar.

Obviamente, la incógnita final es si a los humanos nos afecta del mismo modo.

“El cerebelo es una estructura bien conservada en todas las especies y existen circuitos que son comunes – concluye Albergaria –. El hallazgo podría aplicarse a otras formas de aprendizaje del cerebelo en humanos (…) . No necesariamente tiene que ser la locomoción, cualquier cosa que impulse un aumento en la actividad de la fibra musgosa del cerebelo, podría proporcionar una modulación equivalente de aprendizaje”.