viernes, 2 de marzo de 2018

En la actualidad no se puede confiar en nadie...







WTF!, WTF! y otras vez WTF!







Curiosas coincidencias







¿Qué diablos ocurre aquí?







Baños con vista panorámica







Truco: Cómo utilizar el conversor de monedas incorporado en Windows 10

Aunque muchos no lo sepan, Microsoft incluye un conversor de moneda en la calculadora de Windows 10. Que, además de esto, cuenta también con un modo científico, y otro de programación. Y que por si todo esto fuera poco, nos da también la posibilidad de convertir unidades de volumen, y también unidades de longitud. 


Evidentemente, no es tan completo como un conversor específico como el que nos puede ofrecer Google. Pero este funciona sin conexión y está disponible en el ordenador en cualquier momento, dentro de la propia calculadora de Windows 10.

Lo único que tienes que hacer es, en tu ordenador con Windows 10, abrir la Calculadora. Es una de las múltiples aplicaciones que vienen preinstaladas en el ordenador y, aunque tienes varias formas de encontrarla en el sistema, quizá la más rápida y sencilla es, en el buscador de la propia barra de Inicio, introducir ‘Calculadora’ y abrir la app con un doble clic según aparezca. Cuando esté abierta la app, en la esquina superior derecha encontraremos un icono con tres líneas horizontales que despliega un menú más completo.

En este menú es donde aparece el conversor de moneda. Al pulsar sobre el mismo, automáticamente se cambiará la interfaz de la calculadora. Y aunque por defecto se hace el cambio de euro a dólar, podemos escoger entre una amplia variedad de divisas. Como comentábamos, no es tan completo como el conversor de moneda que ofrece Google, pero es una alternativa rápida y sencilla para poder hacer el cambio de divisa sin tener que usar siquiera conexión a Internet.




Humor humorístico






Microsoft está empezando a forzar a que se deje de usar Windows Media Player

Microsoft está eliminando poco a poco diversos programas y aplicaciones que han estado presentes en el sistema operativo desde hace más de una década. Este paso es cada vez más lógico, ya que muchos de ellos necesitan modernizarse y adaptarse a los nuevos tiempos. Ahora, el siguiente al que le habría llegado su hora es Windows Media Player.


Hace unos años Microsoft eliminó el Movie Maker para lanzar el año pasado Story Remix, la función de edición de vídeo implementada en la aplicación de Fotos. La compañía intentó matar el Paint tradicional en favor del Paint 3D más completo, y aunque dijo que lo iban a quitar, de momento sigue en las últimas builds de Redstone 4. El Panel de control será otro de los que desaparezca, y Windows Media Player tendría ya los días contados.

Con Windows 10, Microsoft lanzó Películas y TV. Si bien el nombre es malísimo, este reproductor por defecto es uno de los mejores y más eficientes que podemos encontrar, ya que incluso reproduce 4K con códec HEVC vía software si no tenemos un procesador compatible. A pesar de que VLC 3.0 también lo hace bastante bien, la opción de Microsoft ofrece mejor rendimiento.

Por todas estas ventajas, y sobre todo por ser una aplicación UWP, Microsoft está empezando a mostrar un pop-up a los que usan el Reproductor de Windows Media. Cuando lo abres, aparece un mensaje que nos da a elegir entre tres opciones: elegir Películas y TV como aplicación por defecto, abrir el vídeo concreto con esa aplicación, o directamente decir que Ahora no.

Entre las ventajas que Microsoft destaca encontramos la reproducción de MKV, de vídeo en 4K UHD, una duración mayor de batería al estar más optimizado para descodificar lo máximo posible por hardware, ver vídeos en ventana pequeña, e incluso cargar vídeos en 360º.

El reproductor es algo limitado en algunas funciones, como por ejemplo no poder editar ni estilo ni color de los subtítulos (que en algunos se ven totalmente blancos y dificultan su lectura con fondos del mismo color), aunque permite elegir entre idioma de audio y de subtítulo sin problemas. En Windows 10 encontramos múltiples alternativas más completas a Películas y TV, como VLC o cualquier otro reproductor compatible con los códecs K-Lite (como Zoom Player o MPC-HC). En Windows 10 S, por desgracia, es la única alternativa para ver películas y series.

Windows Media Player lleva años sin recibir mejoras, ya que los esfuerzos se han concentrado en esta nueva aplicación con un diseño adaptado a las guías de Microsoft y un aspecto mucho más moderno. No sería raro que este año Microsoft dejase de incluir este programa en el sistema operativo, ya que no tiene sentido seguir haciéndolo cuando literalmente cualquier alternativa que utilicemos va a ser mucho mejor.
En las versiones más recientes de Windows 10, Películas y TV es el reproductor por defecto, pero Windows Media Player sigue viniendo. Si quieres instalarlo o desinstalarlo, tienes que ir a a Configuración – Aplicaciones – Aplicaciones y características – Administrar funciones opcionales, y ahí a Agregar una característica.



La leyenda del guionista ermitaño que escribió los mejores capítulos de Los Simpson

Érase una vez un hombre de pelo largo y frondoso bigote, escritor taciturno de una cafetería de Los Ángeles, que tecleaba sin parar el guion del próximo capítulo de ‘Los Simpsons’. Los personajes solían acompañarle, danzando alrededor de su cotidiana mesa, entre el humo del cigarro siempre encendido y la taza de café a medio beber.

Cuando una serie de televisión supera los 25 años de emisión, es normal que atesore historias y anécdotas como ésta. Es lo que le ocurre a ‘Los Simpsons’, la mítica comedia de animación de la Fox que, tras 612 capítulos, sigue manteniendo en un halo de misterio al guionista que más episodios ha escrito: el irónico John Swartzwelder.

Este escritor ha sido el responsable de los mejores capítulos de la serie. Con 59 libretos a sus espaldas, la descripción que de él hizo Matt Groening en los comentarios de un DVD de la serie constituye la única referencia mediática a su existencia. El guionista de pelo largo, como lo llamaba el dibujante, solía escribir en una cafetería de la ciudad de Hollywood, con una taza de café a un lado de la mesa y numerosas colillas en el cenicero. Un hábito que adquirió tras obtener permiso para escribir los textos desde casa, sin necesidad de visitar el estudio.

Según Groening, “el estilo de la cafetería personifica el estilo de escribir de Swartzwelder”. Ser melancólico, sus guiones están repletos de elementos que rememoran la antigua América, con gangsters – ideó a Tony el Gordo -, feriantes y oriundos del antiguo oeste.

El anonimato en que vivía – y aún vive- John Swartzwelder ha sido objeto de especulación por parte de los fans, que han tirado de imaginación para montar varias teorías conspirativas. En un principio, se pensó que era un pseudónimo para referirse al equipo de guionistas que, de forma colaborativa, ideaban un capitulo.

Más tarde, los aficionados sospecharon que John había inspirado el personaje de Ron Swanson en la serie estadounidense ‘Parks and Recreation’. ¿En qué se basaron? En la presencia, como cocreador, de Greg Daniels, antiguo guionista de ‘Los Simpsons’ y en los gustos compartidos de Ron Swanson y John Swartzwelder, ambos nostálgicos de la Vieja América y entusiastas de un buen filete para cenar. Sin embargo, Michael Shur, productor de televisión, se encargó de acabar con las fantasías de los aficionados, asegurando en Twitter que el personaje era totalmente inventado.

Dime qué olores te disgustan y te diré a quien votas

El asco es una emoción básica que nos ayuda a sobrevivir. Cuando algo nos produce repulsión, arrugamos la nariz y entrecerramos los ojos, básicamente disminuyendo nuestra percepción sensorial de lo que nos rodea. Así, el asco es una protección contra las cosas que son peligrosas e infecciosas, cosas que queremos evitar.


En relación a esto, un grupo de científicos,liderados por Jonas Olofsson y Marco Tullio Liuzza, ha desarrollado una teoría: debía existir una conexión entre los sentimientos de asco y cómo una persona querría que la sociedad se organizara. Los expertos señalaban que aquellas personas con un fuerte instinto para distanciarse de los olores desagradables también preferirían una sociedad donde los diferentes grupos se mantuvieran separados.

Para comprobarlo desarrollaron una escala en la cual los participantes debían calificar sus niveles de disgusto hacia olores corporales, tanto propios como ajenos. “Los resultados – explica Olofsson en un comunicado – demostraron que las personas que mayor disgusto mostraban por los olores, era más probable que votaran a Donald Trump que aquellos que eran menos sensibles. Algo que resulta interesante porque Donald Trump habla con frecuencia sobre cómo mujeres o inmigrantes le disgustan. Hubo una conexión sólida entre cuan asqueado se sentía alguien por un olor y su deseo de tener un líder similar a un dictador que pueda suprimir los movimientos radicales de protesta y garantizar que los diferentes grupos “permanezcan en su lugar”. Ese tipo de sociedad reduce el contacto entre los diferentes grupos y, al menos en teoría, disminuye la posibilidad de enfermarse”.

Los resultados del estudio, publicados en Royal Society Open Science, podrían interpretarse como una sugerencia de que las opiniones políticas autoritarias son innatas y difíciles de cambiar. Sin embargo, Olofsson cree que se pueden cambiar incluso si están profundamente asentados: “la investigación ha demostrado que las creencias pueden cambiar. Si el contacto se crea entre grupos, los autoritarios pueden cambiar. No está marcado a fuego. Por el contrario, las creencias se pueden actualizar cuando aprendemos cosas nuevas”.




Un traficante lleva 40 días sin ir al baño para no dar pruebas a la policía

La policía de Essex, en Gran Bretaña, detuvo a un presunto traficante de drogas. Pero el hombre se tragó su mercancía antes de que los agentes pudieran echarle el guante. Lo único que podían hacer, por tanto, era esperar a quel el sospechoso fuera al baño a hacer de vientre, liberando así la droga contenida en su interior.


Pero, contra todo pronóstico, el hombre se ha negado a ello y, según su abogado, lleva ya cuarenta días sin ir al baño. El problema es que las autoridades no pueden forzarle a hacer sus necesidades, ni recurrir a trucos como echar en la comida o el agua sustancias que contribuyan a evacuar su intestino. Por tanto, solo pueden esperar a que el hombre se decida finalmente a hacerlo, o a que su salud se agrave, lo que entonces si permitiría su intervención.

Y, según afirman, los problemas causados por pasar tanto tiempo sin ir al baño pueden ser muy graves. Por un lado, existe el riesgo de que las bolsas con droga que se tragó se rompan en su organismo, provocándole una sobredosis. Y, por otro, que el intestino se dilate tanto que acabe dañando a otros órganos, provocando incluso la muerte.

Pero, ¿es posible que alguien pueda resistir tanto tiempo sin hacer de vientre? Desde luego, no es habitual, pero se han dado casos. Un estudio científico publicado en 2010 refiere el caso de una mujer china que estuvo 75 días sin ir al baño. Sus heces se habían quedado tan endurecidas que estaban atascadas y ya no podían salir de forma espontánea. Por eso, hubo que recurrir a la cirugía para extraerlas.




Esta mujer es su propia gemela...


La mujer de la foto es una cantante californiana llamada Taylor Muhl, y sufre un curioso síntoma físico: el color de la mitad de la piel de su torso es mucho más oscuro que la otra. Las pruebas que le realizaron revelaron que tenía un extraña condición genética llamada quimerismo, lo que implica que Taylor tiene una hermana gemela que es ella misma.


Este fenómeno se produce en las primeras fases del embrazado, justo después de la fecundación, cuando dos cigotos que podrían desarrollarse dando lugar a dos personas diferentes, se funden generando un solo embrión. En la mayoría de los casos documentados, las células de órganos o zonas distintas del cuerpo tienen ADN distinto, como si fueran dos personas en una sola.

Se trata de una condición genética bastante extraña, y de hecho solo se conocen unos cien casos en todo el mundo. Taylor es uno de ellos. La mujer cuenta que de niña estaba obsesionada con la idea de que tenía una hermana gemela en alguna parte. Puede que solo fuera una casualidad, pero ella era incapaz de imaginarse que, en cierta forma, si tenía una en su interior.



La misteriosa razón por la que "bailamos" cuando tenemos urgentes ganas de orinar

Ponte en situación. Estás en una importantísima reunión con tus jefes, o en una entrevista de trabajo, o en cualquier otra circunstancia en la que no tienes fácil escapatoria. Súbitamente sientes la llamada de la naturaleza. Necesitas ir al servicio cuanto antes, pero no puedes. Sabes que tendrás que esperar. ¿Cuál es tu reacción instintiva? Si la situación exige que seas discreto, quizá hagas un leve pero compulsivo movimiento de piernas; si puedes moverte a tu antojo, el 'baile' será mucho más vistoso.


Seguro que esta clase de comportamiento te resulta familiar, mucho más si convives con niños, habituales intérpretes de esta especie de danza de urgencias. ¿Existe una explicación para que tanta gente, en culturas y países distintos, reproduzca una conducta parecida? Es la pregunta que se han hecho en el blog How Stuff Works. Es más, se han dirigido a urólogos, psicólogos y otros expertos, sin encontrar respuestas concluyentes. Sólo hay ciertas teorías que tratan de explicar el misterio.

Una de ellas apunta que apretar las piernas y hacer movimientos de flexión abdominal podría ser un intento de 'engañar' a nuestro cerebro. Se trata de aliviar la tensión del incómodo momento simulando que la carga sobre el esfínter se aligera y que tenemos el control. Por supuesto, la eficacia real de este método es cuanto menos dudosa; pero sí podría servir para alejar el agobio de nuestra mente durante un breve periodo de tiempo.

Otra teoría señala que los movimientos 'rítmicos' son una estrategia habitual en muchos animales cuando se enfrentan a situaciones que les generan ansiedad. Piensa en un gato que rueda sobre sí mismo cuando duda entre acercarse o no a un extraño que le ofrece comida. O en ti mismo ante un dilema: quizá tamborileas con los dedos sobre la mesa, te muerdes las uñas o te rascas la cabeza. El 'baile de la vejiga llena' podría incluirse en esta misma categoría.

Sea para distraernos ante la presión o para combatir la ansiedad, el caso es que todos lo hacemos más o menos a menudo. No hay peligro si es sólo de vez en cuando, pero aguantar sin ir al servicio con excesiva frecuencia y demasiado tiempo sí entraña ciertos riesgos para la salud. Infecciones, deterioro de los músculos del suelo pélvico o pérdida de vigor en la vejiga son algunos de esos peligros.