miércoles, 14 de febrero de 2018

Los 48 nominados al premio World Press Photo

La Fundación periodística anunció a los candidatos de la 61ª edición del mayor certamen de fotografía de prensa internacional a nivel mundial. De más de 73.000 imágenes recibidas, estas son las 48 fotos elegidas por el jurado para competir en el certamen que se celebrará en Ámsterdam el 12 de abril

Venezuela Crisis 
La crisis de Venezuela: foto nominada para la Foto del Año y para la categoría Noticias En Vivo-Sencillos en el concurso de fotografía World Press. José Víctor Salazar Balza (28) se incendia en medio de violentos enfrentamientos con la policía durante una protesta contra el presidente Nicolás Maduro en Caracas, Venezuela. (Ronaldo Schemidt, Venezuela)

Una imagen del fotógrafo venezolano Ronaldo Schemidt, que retrata la quema accidental de un manifestante de la oposición durante unos disturbios en Caracas, es una de las seis nominadas anunciadas hoy para hacerse con el World Press Photo del año.

La instantánea recoge el momento en el que José Víctor Salazar, de 28 años, sale corriendo envuelto en llamas al ser alcanzado por un chorro de gasolina proveniente de una moto de la Guardia Nacional Bolivariana, que fue capturada e incendiada por manifestantes con un cóctel molotov.

"No es fácil tomar una imagen así", dijo a EFE Lars Boering, director de World Press Photo, para quien el mérito de la nominación se debe a que "el fotógrafo estuvo allí en el momento justo y lo captó de una forma muy poderosa".

"Tiene mucha energía, movimiento y dramatismo, pero al mismo tiempo está muy bien compuesta. Dice mucho de lo que está pasando en Venezuela, donde hay manifestaciones, una detrás de la otra, en las que hay una violencia total", explicó la presidenta del jurado, Magdalena Herrera.

Rohingya Crisis 

La crisis de los rohingyas: foto nominada para la Foto del Año y para la categoría Noticias Generales-Sencillos en el concurso de fotografía World Press. Los cadáveres de los refugiados rohingya están tendidos después de que el barco en el que intentaban huir de Myanmar se hundiera a unos ocho kilómetros de Inani Beach, cerca de Cox’s Bazar, Bangladesh. Alrededor de 100 personas estaban en el barco antes de que se hundiera. Hubo 17 sobrevivientes. (Patrick Brown, Australia)

Boko Haram Strapped Suicide Bombs To Them. Somehow These Teenage Girls Survived 


Boko Haram les ató bombas suicidas. De alguna manera estas adolescentes sobrevivieron: foto nominada para la Foto del Año y para la categoría Gente-Sencillos en el concurso de fotografía World Press. Aisha (14) posa para un retrato en Maiduguri, estado de Borno, Nigeria. Después de ser secuestrada por Boko Haram, Aisha fue asignada a una misión de bombardeo suicida, pero logró escapar y encontrar ayuda en lugar de detonar las bombas. (Adam Ferguson, Australia)

La imagen de Schemidt es una de las seis nominadas en la categoría Fotografía del Año del certamen organizado por la fundación World Press Photo, cuyo jurado recibió más de 73.000 instantáneas.

Las otras cinco candidatas recogen desde el atentado de Westminster que sacudió Londres en marzo de 2017 hasta el retrato de una niña víctima del grupo terrorista Boko Haram en Nigeria, pasando por el drama de los refugiados rohinyás en Myanmar o la liberación de Mosul del Estado Islámico por parte de las fuerzas iraquíes.

Boering explicó que estos dos últimos temas fueron los más cubiertos, aunque también recibieron muchas imágenes de otras protestas en Venezuela y Estados Unidos.

Witnessing the Immediate Aftermath of an Attack in the Heart of London 

Atestiguando la Inmediata Posterioridad de un Ataque en el Corazón de Londres: foto nominada para la Foto del Año y para la categoría Noticias En Vivo-Historias en el concurso de fotografía World Press. Un transeúnte reconforta a una mujer herida después de que Khalid Masood condujera su auto contra peatones en el puente de Westminster en Londres, Reino Unido, matando a cinco personas e hiriendo a muchas otras. (Toby Melville, Reino Unido)

Por otro lado, el fotógrafo español Javier Arcenillas recibió una nominación en la categoría Proyectos a Largo Plazo por varias instantáneas tomadas entre 2010 y 2017 que dan testimonio de la lucha contra el tráfico de drogas en México, Guatemala y Colombia.

En la categoría Historias de Deportes, el colombo-estadounidense Juan Arredondo fue nominado por una serie en blanco y negro que retrata La Paz Fútbol Club, equipo colombiano formado por antiguos miembros de la guerrilla de las FARC y víctimas del conflicto armado que se entrena en la selva.

"Los deportes pueden volver a unir a la gente, hacerles competir los unos con los otros, pero siempre desde el respeto", indicó Boering, para quien el trabajo de Arredondo fue "uno de los pocos que cubrió los momentos posteriores al conflicto de Colombia".

The Battle for Mosul 

La batalla por Mosul: foto nominada para la Foto del Año en el concurso de fotografía de World Press. Los civiles que habían permanecido en el oeste de Mosul después de la batalla para tomar la ciudad se paran en fila para recibir ayuda en el barrio de Mamun. (Ivor Prickett, Irlanda)

Otra serie nominada en la misma categoría es "Los chicos y los toros", firmada por Nikolai Linares y en la que se retrata el día a día de una escuela española de tauromaquia en Almería.

Linares fotografía a los jóvenes practicando con el capote, tanto en el ruedo como en la calle de noche, y probándose el traje de luces.

"Son fotos muy bonitas, con un punto de vista interesante" que retratan la tauromaquia como algo "parecido a una danza que se aprende desde muy joven", indicó Herrera, que ve en la mirada y las poses de los chicos "la filosofía del encuentro con el toro".

World Press Photo dará a conocer los ganadores de este año en una ceremonia que se celebrará en Amsterdam el 12 de abril.

WTF! en toda regla







El trabajo...







El momento exacto arroja grandes fotos







Estas tiendas venden estas cosas porque hay gente que las compra (o viceversa)







Así influye la adopción en la vida de los perros







Uno ve estas imágenes y se pregunta ¡¿Por qué?!







Humor ginecológico







Una sustancia que no se sabe de donde proviene destruye de forma "devastadora"a las bacterias resistentes

90 años después de descubrir la penicilina, el ser humano ha abusado tanto de los antibióticos que las bacterias se están haciendo resistentes. Hacen falta nuevas sustancias para combatir las infecciones más virulentas. Una de esas sustancias acaba de aparecer por sorpresa en un puñado de tierra.

El compuesto es doblemente misterioso no solo porque lo teníamos literalmente bajo nuestros propios pies, sino porque los microbiólogos responsables de su descubrimiento no saben exactamente qué microorganismo lo ha producido en primer lugar. Aunque suene contraintuitivo, muchas de las sustancias que usamos para combatir infecciones bacterianas proceden de otras bacterias. La estreptomicina, por ejemplo, la produce la bacteria Streptomyces griseus, un microorganismo hallado precisamente en el suelo de una granja en Nueva Jersey.

Sean Brady y sus colegas de la Universidad Rockefeller en Nueva York llaman al compuesto malacidina. ¿Cómo es posible hallar un compuesto si no se conoce la bacteria que lo creo? Brady y su equipo encontraron el compuesto secuenciando todo el ADN de una muestra de suelo y buscando alguna cadena de genes interesante.

Lo que encontraron fue una cadena de genes relacionada con la dependencia del calcio. Se sospechaba que existen bacterias que producen antibióticos que solo atacan las paredes celulares en presencia de calcio. Esta característica haría que el antibiótico resultante fuera mucho más difícil de combatir por parte de las bacterias infecciosas.

Los microbiólogos secuenciaron esa cadena de ADN y la inyectaron en una bacteria conocida que sí es capaz de reproducirse de manera controlada en cultivo de laboratorio. La bacteria adoptó el ADN y comenzó a producir una sustancia nueva: la malacidina.

Al aplicar la nueva sustancia sobre bacterias resistentes a antibióticos como la temida MRSA, la malacidina demostró ser devastadora. No solo mata a las bacterias, sino que estas son incapaces de desarrollar resistencia incluso tras semanas de tratamiento. La sustancia interfiere en la manera en la que las bacterias construyen sus paredes celulares. Las células de los seres humanos funcionan de manera completamente diferente y la malacidina es inocua para ellas.

Brady y sus colegas no tienen ni idea de dónde procede la malacidina, pero no necesitan saberlo. Ahora que su ADN está secuenciado y es conocido, están en condiciones de comenzar a investigar cómo producirla en masa. Los investigadores han publicado los resultados de su hallazgo en la revista Nature Microbiology, pero no se han detenido ahí. Además han fundado una compañía llamada Lodo Therapeutics cuyo objetivo es precisamente estudiar mediante secuenciación de ADN em bruto de los medios naturales en los que las bacterias crecen, proliferan y evolucionan: suelo, tierra, aguas residuales, alcantarillado...

Brady y sus colegas creen que el cultivo bacteriano tradicional solo cuenta una pequeña parte de la historia sobre las bacterias. La técnica empleada para encontrar la malacidina puede servir para hallar muchas otras sustancias beneficiosas. En cuanto a la malacidina, aún tardaremos unos años en verla como tratamiento.