miércoles, 31 de enero de 2018

Soy el maestro del camuflaje!, y otras imágenes divertidas, curiosas y WTF!







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Ideas geniales...






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Alguien cometió algún error aquí...







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Humor adoptado









Según el diario "The Times" los españoles son gritones, maleducados, impuntuales y desagradecidos

«Habla como un camionero, bebe vino tinto frío y acábate siempre la cena». Así describe a los españoles el redactor jefe de la sección de Viajes de «The Times», Chris Haslam, en un artículo plagado de estereotipos que ha desatado las iras en las redes sociales. 


Allí ha sido replicado con otros tópicos sobre los ciudadanos que más visitan España (18 millones de turistas británicos en los 11 primeros meses de 2017, según el Ministerio de Turismo, a pesar del Brexit): «balconing», borracheras, falsas intoxicaciones... El artículo, en tono humorístico, aparece ilustrado con otra imagen típica: un hombre vestido de torero.

El artículo del prestigioso rotativo británico comienza con los pasos que hay que seguir para convertirse en un verdadero español: primero aprende el idioma, luego broncéate y, por último, aprende a distinguir entre tapas y pinchos. «Pero todavía queda un largo camino antes de que puedas convertirte en algo más que un guiri, aunque hay algunos atajos», continúa el redactor jefe de Viajes.

Ni gracias, ni por favor
En primer lugar, aconseja Haslam, «olvídate de las nociones de cortesía anglosajona, discreción y decoro». Para el periodista británico ser un verdadero español supone «entrar en un bar, besar y abrazar a completos desconocidos, gritar "oiga" al camarero y tirar al suelo todo lo que no te puedas comer o beber. Excepto los vasos. Eso es demasiado». El remate del párrafo es que el turista británico se puede olvidar de decir gracias o por favor, porque en España -un país de «impuntuales»- son «innecesarios».

Sorprende que en lugar de hablar de la fiesta nocturna española, esa que atrae a tantísimos turistas británicos, propone como plan nocturno pasar la noche delante de la televisión. Afirma que las mejores opciones son ver ‘Got Talent España’ y ‘Sábado Deluxe’.

Aunque sea una caricatura de los españoles, este tipo de humor no ha sentado nada bien a la comunidad tuitera que convirtió en tendencia el ‘How to be spanish’. Tildan de “despreciable”, “hooligan”, “racista” y “mentiroso” al periodista. Además, no acaban de entender como un periódico como The Times puede incluir semejante artículo en su edición del domingo.




¿Qué hacían Churchil, Roosvelt, Stalin y Hitler en la primera guerra mundial?

La Primera Guerra Mundial, la primera contienda a escala planetaria, duró 52 meses. Y a medida que Europa se llenaba de trincheras, sangre y cadáveres tres hombres fueron forjando su destino. 


A Adolf Hitler, el conflicto le disparó sus ansias nacionalistas; a Winston Churchill le sirvió para afianzar su leyenda de visionario; y a Iosif Stalin, para dar un paso adelante en su ambición. Así vivieron la primera gran guerra los protagonistas de la Segunda

En 1914, Hitler era un don nadie marginado; Stalin, un revolucionario con andanzas terroristas y habilidad para la fuga; y Churchill, un político con probada pericia militar. El estallido de la Primera Guerra Mundial iba a cambiar sus vidas para siempre.

Hitler, en el frente

Hitler decía que había sentido una alegría apasionada de ser soldado. Luego, la propaganda nazi agrandó su experiencia guerrera. Pero es cierto que lo condecoraron. La distinción, glorificada después por la parafernalia nazi, la logró gracias a un oficial judío, el teniente Hugo Gutman. Paradojas del destino.

Para Hitler, la guerra era un regalo del cielo, sostiene Ian Kershaw, biógrafo del dictador alemán. “Fue la época más grande e inolvidable de mi existencia terrena”, dijo el propio Hitler, con grandilocuencia. Para él, la guerra supuso encontrar una especie de empleo fijo y sobre todo una sensación de pertenencia, afirma Kershaw. Hasta entonces era un fracasado aspirante a artista de 25 años que se acababa de mudar a Múnich; vivía de pintar postales, componía poesías malas y era un hombre gris y solitario. Cuando estalló la guerra, se dio prisa en cambiar esta triste perspectiva. se alistó voluntario el 5 de agosto. Lo destinaron en el Regimiento List, formado por reclutas novatos como él.

El 29 de octubre, su batallón pasó de 3600 a 611 hombres en una terrible primera prueba de fuego en Bélgica. Pero a Adolf lo acompañó una baraka que no lo abandonó después cuando, siendo führer, sobrevivió a varios atentados. Entonces, Hitler era un correo con grado de cabo, un destino que le libraba de padecer el barro de las trincheras y le permitía leer y pintar, pero que también tenía su peligro cuando tocaba salir a llevar sus mensajes. El cabo Hitler era un tipo raro que no recibía cartas ni paquetes; era taciturno, no soportaba las bromas, no fumaba ni bebía ni visitaba los burdeles. Era callado y extravagante, pero cumplidor. En diciembre de 1914 le concedieron la Cruz de Hierro de segunda clase, un raro honor que recibieron solo cuatro correos de 60. Y en 1918 le dieron la Cruz de Hierro de primera clase. ¿Cómo lo consiguió? Siendo un absoluto pelota , concluye David Solar, historiador que defiende la teoría de Thomas Weber.

Sí es cierto que lo hirieron levemente en una pierna, que demostró una frialdad absoluta respecto al sufrimiento ajeno y que fue víctima del gas mostaza en el frente meridional. Su autopropaganda proclamó que aquella ceguera temporal, de la que se curó en un hospital de Pomerania, donde recibió la noticia del fin de la contienda, le hizo ver la luz y lo animó a dedicarse a la política.

Stalin, en Siberia

Stalin vivió la Primera Guerra Mundial en diferido y se benefició de las consecuencias que tuvo para los revolucionarios. A Stalin, sus años siberianos le enseñaron a ser un superviviente y dispararon su astucia y su fortaleza.

En la helada y sombría Kureika, una población de 67 aldeanos apiñados en ocho cabañas siberianas del Círculo Polar Ártico, estaba confinado Iosif Djugashvili, Stalin, cuando se desató la guerra. Tenía 37 años, una temible experiencia como saboteador y atracador de bancos y estaba comprometido en el proyecto de revolución capitaneado por Lenin. En 1914 no vivía su mejor momento. “Se sentía irrelevante, olvidado, frustrado y prometido en matrimonio a una adolescente de 13 años a la que había dejado embarazada, en medio de la nada”, explica Simon Sebag Montefiore.

No era feliz. Stalin era un revolucionario con andanzas terroristas. Pedía dinero para programar una nueva fuga de la remota Siberia, de la que ya había escapado en cinco ocasiones. Esta vez lo ‘rescató’ la guerra. Escapó así también del matrimonio con Lidia, con la que tuvo otro hijo [el primero murió al nacer] en 1917 y a quien jamás prestó atención. En 1916 fue reclutado para la guerra: las cosas pintaban tan mal para la Rusia zarista que se echó mano incluso de los deportados. Stalin, que era inútil para el servicio porque tenía el brazo izquierdo más corto que el derecho, hizo trampa para ser incluido entre los reclutados. Así consiguió que lo trasladaran a la más civilizada Krasnoyarsk. Allí lo declararon no apto para la guerra y pasó a ser desterrado en Achinsk, donde se enteró de la abdicación del zar Nicolás II, el 2 de marzo de 1917.

El 7 de marzo, las cárceles se abrieron y los reclusos liberados tomaron el tren camino de San Petersburgo, que ahora se llamaba Petrogrado. Allí pasó días de enorme actividad dedicado al periódico Pravda y al Comité Central, inmerso en la sublevación de la ciudad y el asalto al palacio de invierno, en octubre, aunque él no empuñó las armas. En esa época, Stalin “se convierte en un hombre de confianza de Lenin, muy capaz, muy organizador”, afirma Anselmo Santos, autor de Stalin el Grande (Edhasa). Después afianzó su poder, se convirtió en el líder supremo y se encargó de liquidar a la mayoría de los camaradas que lucharon con él para proclamar la revolución.

4 excelentes ratones para zurdos

Quizás ser zurdo no sea lo peor que te pueda pasar en esta vida pero es cierto que te pone las cosas un poco más complicadas ante ciertas situaciones. Una de ellas es la de enfrentarte a la mayoría de ratones de ordenador, diseñados pensando en los diestros.


Es evidente que Douglas Engelbart y Bill English, inventores del ratón que posteriormente mejorado por los ingenieros de Xerox allá por 1960, no pensaron demasiado ni en diestros ni zurdos. Su sistema, patentado en los 70, se basaba en una carcasa de madera que cubría dos ruedas metálicas que ayudaban a imitar los movimientos de la mano. Para hacer clic se utilizaba un botón en la parte superior.

Más tarde fue Apple quien popularizó este invento con sus Macintosh en 1984. Un periférico que se convirtió en un símbolo más de la compañía de la manzana conservando el único botón. Un solo botón que se conservó hasta 2005 cuando se integraron nuevas funcionalidades pero conservando la misma estética y con un diseño válido tanto para diestros como para zurdos. ¿Sería porque Steve Jobs era zurdo? No se sabe a ciencia cierta pero si es cierto que es una de las hipótesis que se baraja.

Por su parte, con la llegada de Windows se consagró el ratón como un periférico indispensable para interactuar con un ordenador. Y fue ahí cuando se comenzó a innovar con la entrada de dos botones: el principal para manejarlo con el dedo índice y el secundario, para el medio. Un uso pensado para la mano derecha y donde los zurdos nos tuvimos que adaptar o morir -o cambiar las opciones de los botones en cada ordenador-.

¿Qué ratón para zurdos compro?
Llegado a este punto, muchos fabricantes han llevado la necesidad de los zurdos de contar con un periférico adaptado a un ratón que vender. Es por ello que entre la gama de ratones nos encontramos ya un nutrido abanico de opciones para los usuarios siniestros. Pero ¿Cuáles son los más interesantes? Esta es nuestra selección:

Ratón óptico de CSL

El mejor de su serie por su ergonomía vs. precio. Está especialmente diseñado en vertical para que se adapte a la mano de los zurdos aprovechando la posición natural del brazo y muñeca. Cuenta con ruleta entre los dos botones principales y otros dos botones adicionales.

Es fácil de instalar con el tradicional plug-and-play e inalámbrico por lo que funciona con pilas. Su sensor óptico se sitúa entre 1000 a 1600 dpi.

Si bien es cierto que no es recomendable en un ordenador que se comparta con diestros -ya que es muy complicado o casi imposible su uso-, es una de las mejores opciones para pasar horas y horas delante de nuestro equipo y evitar problemas en el túnel carpiano o codo de tenista.

Ratón Perixx PERIMICE-718 

Otra opción preparada para las manos de los zurdos. También diseñado en vertical cuenta con 5 botones programables. Los niveles DPI están predefinidos: 800,1200, 1600 y se pueden personalizar.

No obstante, tiene un pero importante; es un modelo muy grande y voluminoso por lo que puede ser un tanto engorroso de usar si tenemos unas manos pequeñas.

Ratón Razer DeathAdder

Esta versión del ratón gaming está diseñada para los jugones zurdos. Su diseño, ligeramente inclinado para usarlo con la izquierda, permite un agarre mejor. Su sensor alcanza la precisión de hasta 3500 dpi.

Su precio es elevado, pero va en consonancia con las prestaciones. Una opción interesante para gamers.

Razer Naga 2014

Otra opción para jugones es este ratón, con agarre para zurdos, 12 botones programables y retroiluminación. El sensor 4G laser es de hasta 8.200 dpi y cuenta con la posibilidad de utilizar de forma inalámbrica o por cable.

En este caso, su versatilidad es su gran ventaja. Se puede configurar desde su aplicación. Aunque también puede resultar un poco grande, en este caso es la opción prácticamente más completa del mercado de ratones gamers para zurdos.