miércoles, 6 de diciembre de 2017

Ganadores del concurso fotográfico Siena International Photo Award

Siena International Photo Award es uno de los concursos de fotografía con mayor participación internacional. La edición 2017 ha recibido casi 50,000 imágenes de fotógrafos aficionados y profesionales de 161 países en todo el mundo. Estas son las 41 mejores imágenes del año:

En el fin del mundo Por Alessandra Meniconzi (1ra. Categoría de viajes y aventuras)

Cuervo de Lviv por Jack Savage (1º en la categoría Monocromo general)

Sand Hill Cranes por Randy Olson (Foto del año de Siena International Photo Awards)

Dreaming On Sea Ice Por Roie Galitz (1º en categoría de hielo frágil)

Flatiron Building In The Snowstorm Por Michele Palazzo (Premio notable en la categoría de arquitectura y espacios urbanos)

Peak By Petar Sabol (Premio notable en animales en su categoría de medio ambiente)

Buenas ideas para ocultar cosas en tu hogar







Una foto tomada en el momento perfecto ¡es perfecta!







Debería ser al revés...







Cuando las cosas no salen bien...







Malos pensamientos: ¡Aléjense de mi!




 

Humor mareado







Así será el mundo cuando los inventos de "Los Supersónicos" se hagan realidad

Corrían los últimos compases de 1987 y ‘Los Supersónicos’ (‘The Jetson’ en su versión original) cerraban definitivamente una etapa histórica de la televisión. 

Aquella familia que durante años fue vista como la versión futurista de ‘Los Picapiedra’ –al fin y al cabo, ambas fueron series creadas por Hanna y Barbera- se despedía finalmente de su audiencia hace exactamente treinta años.

Aquella familia compuesta por Super Sónico, Ultra Sónico y sus dos vástagos presentaba un mundo futurista con la promesa de que, para 2062, las naves espaciales sustituirán a los coches, los edificios serían rascacielos situados en mitad del aire y los robots harán las veces de servicio doméstico mientras las mascotas también estarían compuestas por cables y chips.

Si bien algunas de estas cosas que predijeron los creadores de la serie tienen todas las papeletas para verse cumplidas dentro de medio siglo (algunas, sin ir más lejos, ya son una realidad), la firma estadounidense Arconic se ha propuesto ir un paso más allá e imaginar cómo será el mundo en el que habiten los verdaderos supersónicos, esas familias que tendrán el privilegio de vivir en el no tan lejano año 2062.

La compañía, dedicada a la investigación y fabricación de nuevos materiales tanto para usos aeroespaciales como para la construcción, ha reunido a un grupo de científicos y futurólogos para diseñar esos objetos del día a día (de mañana). “Es increíble ver cuánto acertaron ‘Los Supersónicos’ prediciendo cosas como los relojes inteligentes, las tabletas y la impresión en 3D”, plantean desde la empresa. “Eso nos hizo preguntarnos en qué más habrán acertado: ¿coches voladores? ¿Edificios extraordinarios?”.


Ya en esos pocos segundos se aprecia cómo habrá de ser el mañana más próximo imaginado por el equipo de Arconic: la Tierra seguirá rodeada por satélites y los lugares más icónicos del planeta seguirán en pie. Sin embargo, algunos sí cambiarán la forma de moverse por las ciudades y tendrán la suerte de hacerlo en coches voladores autónomos. Además, hasta los dispositivos que aún hoy nos parecen modernos (las tabletas, sin ir más lejos) habrán sufrido una evolución apasionante: la realidad aumentada y los hologramas formarán parte del día a día.

Esos vehículos voladores (quizás la propuesta más impactante) estarán fabricados a partir de una aleación de aluminio y litio de “última generación”. Según los futurólogos de la compañía, este material permitiría que las naves fueran lo suficientemente ligeras como para volar sin tener que consumir grandes cantidades de combustible. Además, tendrán “curvas suaves” y sus formas se inspirarán en la naturaleza con el objetivo de ofrecer menos resistencia al aire. En definitiva, un diseño que recuerda vagamente al famoso escarabajo de Volkswagen y cuya finalidad es volar sobre los edificios con la eficiencia por bandera.

Para crear estos y otros vehículos, nada de grandes fábricas con cadenas de montaje: la impresión 3D será la que dé a luz las principales estructuras de mediados del siglo XXI. Será el método de fabricación tanto de fusejales como de motores, ya sea a partir de titanio, níquel o aluminio.

Como no podía ser de otra manera, y en homenaje a la serie, los viajes en aviones fabricados a partir de estos sistemas serán, por fin, supersónicos: nos llevarán en apenas un par de horas de un punto a otro del mundo. “Prevemos una mayor eficiencia en los aviones, que serán más bien alas voladoras”, explica el futurólogo Adrian Hon. Las nuevas aeronaves, si se cumplen sus pronósticos, tendrán más parecido con los ala delta de hoy en día, a fin de ofrecer una aerodinámica mucho más innovadora que la de los aviones actuales con motores más potentes y materiales más ligeros.



Volviendo a la superficie terrestre, también habrá vehículos tradicionales, de los de cuatro ruedas, pero estos también habrán cambiado notablemente de aquí a mediados del siglo XXI. Más allá de sus formas (nuevamente, más aerodinámicas) la clave de futuro para los coches del mañana, que por supuesto serán autónomos, está en el cambio de material de fabricación: estarán impresos en 3D con una nueva versión del aluminio que, en opinión de Arconic, será un 40 % más moldeable que el que utiliza la industria automotriz hoy en día.

Los proyectos mas alocados de la NASA para el futuro

A la hora de conquistar el espacio, no todo es entrenar a los astronautas y encontrar el cohete perfecto para llevarles fuera de nuestro planeta. 

Así, desde hace casi dos décadas, la NASA invita a idear conceptos radicalmente innovadores como parte de su programa NIAC. Ascensores espaciales, impresoras 3D para la construcción en otros mundos, o incluso un globo desde el que contemplar Venus han sido algunos de los proyectos que se han presentado a lo largo del tiempo en esta suerte de laboratorio futurista de la agencia estadounidense.

Este último año, una de las propuestas más originales ha estado protagonizada por un peculiar ‘rover’ mecánico ideado para explorar Venus, precisamente el planeta más cercano a nosotros en el Sistema Solar: para evitar el deterioro de los componentes electrónicos por las alta temperaturas, se asemeja a un tanque de la Primera Guerra Mundial, extendiendo la ciencia ficción ‘steampunk’ a la exploración espacial. La agencia espacial selecciona y subvenciona estos proyectos aparentemente disparatados, pero que podrían constituir la tecnología del mañana.


Al fin y al cabo, una de las cosas que mejor definen a la agencia espacial norteamericana es su capacidad para convertir en realidad ideas que parecen sacadas de películas de ciencia ficción. Para hacer esto posible, la NASA cuenta con el grupo de Conceptos Avanzados e Innovadores (NIAC), su propio programa de innovación, en el que diferentes proyectos privados compiten por pasar de ser un sueño futurista a un proyecto revolucionario que cambie la visión que tenemos de la exploración espacial.

La NASA puso en marcha este programa en el ya lejano año 1998 con el objetivo de fomentar iniciativas creativas para el futuro de los viajes fuera de nuestro planeta. Si bien el NIAC cerró en el 2007, fue reabierto tres años más tarde para organizar nuevas ediciones. Este año, la agencia ha invertido dinero en 22 proyectos tecnológicos que presentan un gran potencial para transformar tanto las misiones de exploración del universo como el futuro de la humanidad. Según el ingeniero responsable del programa Jason Derleth, las ideas provienen de universidades, negocios o inventores y deben estar basadas en “principios científicos y de ingeniería sólidos”.

Todas las propuestas que son preseleccionadas por la Dirección de Tecnología de Misiones Espaciales de la NASA tienen que atravesar dos fases. En la primera se examina el potencial de las iniciativas para transformar las misiones aeroespaciales futuras y su capacidad para acelerar el progreso hacia los objetivos de la NASA. En esta etapa, la NASA invierte 125.000 dólares (algo más de 100.000 euros al cambio actual) en cada proyecto para llevar a cabo un estudio de definición y análisis inicial de sus conceptos a lo largo de 9 meses.

Si las ideas son viables, los elegidos pasan a la segunda fase, donde se les otorga una financiación adicional de hasta 500.000 dólares por dos años de desarrollo de conceptos. Así, el programa no busca innovación de las fuentes más convencionales, sino que trata de ser la plataforma que catapulte a las mentes más privilegiadas de nuestro siglo a la conquista de la galaxia.

Las misiones del futuro

Uno de los proyectos escogidos este año, y que se encuentra ahora mismo en la segunda fase de desarrollo, es el “Rover Automático para Ambientes Extremos” (AREE). Temperaturas extremas por encima de los 462 grados centígrados, lluvias de ácido sulfúrico, una presión atmosférica 90 veces superior a la terrestre: las condiciones de Venus, el planeta más caliente del Sistema Solar, son un infierno para las naves y los aparatos diseñados hasta ahora para enviar al espacio. Por ello, la agencia norteamericana está terminando de diseñar un nuevo Rover que podría recorrer la ardiente superficie de este planeta.

Los soviéticos ya intentaron explorar este ambiente extremo desde fines de la década de 1960 hasta principios de la década de 1980. De sus 14 intentos de aterrizaje de las sondas Venera y Vega, solo 9 tuvieron éxito; e incluso estas naves solo operaron de 23 a 127 minutos antes de que los sistemas eléctricos sucumbieran al ambiente extremo. Hoy en día, el acceso a Venus no se considera una opción realista. AREE demuestra cómo se puede lograr con un concepto fascinante que permite la movilidad de larga duración en la superficie de Venus a través de mecanismos, digamos, más robustos.


No obstante, el NIAC no solo ha puesto los ojos en Venus. Los científicos siguen viendo potencial en Marte y han dado luz verde a diversos proyectos que estudian la viabilidad de enviar vida al planeta rojo. Después de que el hombre pisara la Luna, ¿podrá llegar a vivir en la superficie de otro planeta? Eugene Boland, director científico de Techshot Inc., está trabajando en la ‘sala de Marte’ del programa NIAC, que dispone de una cámara de prueba capaz de simular las condiciones del planeta rojo, su presión atmosférica, los cambios de temperatura y la radiación solar. El objetivo es comprobar si se puede crear un ecosistema productor de oxígeno en Marte capaz de sustentar la vida. Este revolucionario proyecto pretende que en un futuro no muy lejano sea factible enviar una misión humana a este planeta.

En 2018 podremos girar los emojis

Los emojis han pasado a formar parte de nuestra forma de comunicarnos en aplicaciones de mensajería como WhatsApp, Messenger o Telegram. Cada año hemos ido recibiendo nuevos emojis, con diferentes géneros disponibles, así como rediseños (como el que implementó WhatsApp hace unos meses). Ahora, un nuevo cambio podría llegar para esta forma de expresarnos: poder girarlos.


Eso es lo que ha revelado Unicode con la versión beta del listado de emojis para 2018 (Emoji 11.0, previamente conocido como Emoji 6.0), donde se habla de poder cambiar la dirección de los emojis. Esta función lleva siendo demandada por los usuarios durante años, ya que muchas veces la secuencia de emojis mostrándose al revés no queda muy estética.

Sin embargo, esta función no afectaría a todos los emoji, sino que sólo llegaría a aquellos que más se beneficiarían de esta función. Girar una manzana no nos puede servir de mucho, pero cambiar la orientación hacia la que está corriendo un personaje, o a la que apunta un coche sí que nos puede servir de algo.

Quién está claro que de momento podrá cambiar la dirección de los emoji serán los fabricantes, aunque esto puede generar confusiones dependiendo de la conversación por si el icono apunta para un lado en un móvil o para otro lado en el móvil de otra marca. Por ello, se dejaría al usuario elegir la orientación que quiera. Para ello, el menú se desplegaría de la misma manera que ahora para elegir el color de piel de los emojis de las caras.

Nuevos emojis para 2018
También Unicode está estudiando la inclusión de otros nuevos emoji para el año que viene. Entre ellos encontramos:
  • Un mango
  • Una cara de fiesta
  • Un chico y una chica pelirrojos
  • Un chico y una chica con pelo rizado
  • Un cisne
  • Un oso de peluche
  • Un monopatín
  • Hilo de coser
  • Rosquillas
  • Un cupcake
  • Un tejón
  • Una bandera pirata
  • Símbolo de infinito
  • Superhéroes
Las decisiones finales sobre el listado de emojis del año que viene se tomarán el próximo mes de enero. Una vez sean publicadas en el primer trimestre del año, empezarían a lanzarse en las principales plataformas en la segunda mitad de 2018, por lo que llegaría para iOS 12 o Android 9.0. El listado completo de los emoji que se incluirían está disponible en este enlace. Los que tienen un cuadrado verde a su alrededor son los que se han incluido nuevos.